¿Qué harías tú?

Imagina que sufres una enfermedad desde hace años. Imagina que esa enfermedad se va agravando. Imagina que tu vida se va deteriorando o corre peligro. Imagina que hay un fármaco efectivo en un 95% contra la enfermedad. Imagina que el tratamiento está financiado públicamente, pero llega a cuentagotas y no a todos los afectados. Imagina que tú eres uno de esos que se está muriendo y al que el fármaco no le llega. O imagina que le está pasando a tu madre, a tu padre, a tu hijo o a un amigo tuyo. Ahora deja de imaginar. No es un hipótesis. Es real. Doce personas mueren al día a causa de la hepatitis C. Hay 35.000 pacientes en España con el virus en fase grave avanzada. Hay un medicamento: Sovaldi. Y no está llegando a todos los enfermos en España.

Ayer, los afectados y todo aquel que quiso expresarles su apoyo, hicieron una cadena humana alrededor del Ministerio de Sanidad en Madrid para reclamar una solución urgente al problema. Una de sus consignas era: “No son muertes, son asesinatos”. Convocados por la Plataforma de Afectados por la Hepatitis C (PLAFHC), relataron ante los medios de comunicación sus dramáticas experiencias y la necesidad de que el medicamento llegue cuanto antes a todos los enfermos. Mario Cortés, su presidente, decía a quien le quisiera escuchar: “Los pacientes saben que hay una medicación que les cura y no se la dan. Saben que mañana les pueden decir que van a desarrollar un cáncer y que hay un fármaco que les va a curar, pero no se lo van a dar. ¿Qué harías tú? Hemos salido a la luz pública y los pacientes se nos han unido porque estaban desesperados”.

La plataforma se creó el pasado 3 de septiembre y cada vez cuentan con más apoyos. La presión popular es clave. Aquí el que no llora, no mama, aunque se esté muriendo lamentablemente. Por ahora, el ministro de Sanidad, Alfonso Alonso, ni siquiera se ha dignado a contestarles a su petición para reunirse. Alonso, el mismo que instaba a todos los españoles el 13 de diciembre a que sonrieran mucho y más porque la crisis se ha acabado. Ese. Cinco días después, afectados por la Hepatitis C iniciaron un encierro en el vestíbulo del hospital 12 de octubre. Para ellos la crisis sigue estando tan presente que sus vidas corren peligro. Debe ser dificilísimo sonreír así, señor Alonso.

Por cierto, el mismo día, el 18 de diciembre, que iniciaron su encierro en el hospital, se enteraron de la noticia de que la ex ministra de Sanidad Ana Mato, fue premiada por Mariano Rajoy con la Vicepresidencia de la Comisión de Cooperación al Desarrollo del Congreso, un puesto que le reporta un plus económico mensual de más de 1.000 euros a añadir a los que ya cobra por ser diputada. Y eso después de que la señora Mato tuviera que dimitir tras su implicación en el caso Gürtel ya que el juez Ruz la señala como beneficiaria de los negocios ilegales de su ex marido. ¡Pues toma! De premio, un cargo y más sueldo. El PP y su feroz lucha contra la corrupción.

Todos los casos, las muertes de infectados, están siendo recogidos por el gabinete jurídico de la Plataforma y se incluirán en la querella criminal contra la exministra de Sanidad Ana Mato, la premiada por el PP.
Cada día llegan a la PLAFHC terribles casos de enfermos y de familiares desesperados por no recibir el tratamiento, mientras Mariano Rajoy vende recuperación, fin de la crisis, desarrollo y bonanza. Para pedir que sean recibidos por el ministro Alonso, han empezado en las redes sociales una movilización en apoyo a este encuentro. Solicitan a los ciudadanos que envíen un correo electrónico con el texto: “RECIBA usted a los representantes de la Plataforma de Afectados por la Hepatitis C ¡YA! al Ministerio de Sanidad (Aquesta adreça de correu-e està protegida dels robots de spam.Necessites Javascript habilitat per veure-la.) y la oficina de Información y Atención al Ciudadano de dicho ministerio: Aquesta adreça de correu-e està protegida dels robots de spam.Necessites Javascript habilitat per veure-la. Cuanta más ayuda reciban, mejor. Su única baza para forzar un encuentro con el flamante nuevo ministro de Sanidad y que se comprometa a darles una solución es la presión. Lo saben y seguirán haciendo ruido, concentrándose y encerrándose en el 12 de Octubre. Porque, básicamente, ya no tienen nada que perder. Como dijo Cortés: “Sabes que hay una medicación que te puede salvar y no te la dan. ¿Qué harías tú?”. ¿Eh? ¿Qué harías? Imagina...

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