Querido Florentino. Aunque barcelonista, soy honesto. Sé distinguir cuando lo que tengo enfrente es valioso y cuando no. Lo detecto. El buen gusto, la eficiencia, los datos y el rigor siempre están ahí, da igual si los ojos que los analizan son blancos, azulgranas, rojos o verdes.

En tu caso, todas esas cualidades que representas se ven enseguida. Y con los años, aún más. Eres bueno. Que no te intimiden las voces acomplejadas de aquellos que hablan de fútbol sabiendo de lo que hablan. Qué sabrán ellos, de negocios, de gestión, de fichajes. No tienen ni idea. Viven solo pendientes de la pelota, como si la pelota solucionara los problemas de un club de fútbol. Como si no importaran las finanzas, el prestigio, el control de los medios y todas esas cosas. No les hagas caso, el futuro es tuyo. Tuyo y de nadie más.

Desde Barcelona me apena ver como algunos intentan convencerte de que tu huida sería la mejor solución. ¿De qué solución hablan? ¿Acaso se divisan problemas? Todo va bien, presidente. La undécima está a la vuelta de la esquina, ya se huele. Se huele la pasta italiana, la moda milanesa, el himno de la Champions mezclado con el ruido de un vespino. Qué ganas. Y lo otro es ya casi irrelevante, que no te engañen. La Liga, con su nivel raquítico, hace años que está desprestigiada y holgadamente amortizada con los 32 títulos, y la Copa del Rey se ha convertido en una fiesta separatista que, con el beneplácito este año de la ciudad de Sevilla, solo aporta degradación y deslealtad a quién la juega. No te dejes amedrentar por los cuatro iluminados que aún piensan en Cheryshev. Cheryshev salvó al club de caer en la desfachatez, presidente. Tendrías que agradecérselo cada día, sin descanso, y renovarle el contrato como ya has hecho con tantos otros jugadores, siempre pensando en el bien del club. Vuelve a hacerlo, presidente. Vuelve a tocarla.

Querido Florentino, no pienses ni por un momento en abandonar un timón que mereces. Eres grande, tienes talento. Tus mejores años como presidente están todavía por llegar. Los diviso, se palpan en el horizonte. No los desaproveches. Solo tienes que hacer lo que has hecho hasta ahora: actuar con cordura y por el bien del club, siempre con el ojo puesto en el éxito. Pero en ningún caso te plantees dimitir, por lo que más quieras. Eres nuestro presente y nuestro futuro. Eres medio Balón de Oro de Messi y tienes que conseguir ser el balón completo. Eres una victoria, un título, una temporada. Eres un gol repetido mil veces. Un ser superior.

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