629 muertos en cuatro semanas y ni siquiera es noticia

“Venir aquí nos ha costado cuatro días y 300 muertos” advertía Òscar Camps, el fundador de Proactiva Opens Arms cuando llegó a Barcelona con las 60 personas rescatadas de una muerte segura. Tenía razón. Más de 600 personas que intentaban llegar a Europa por el Mediterráneo central se han ahogado en las últimas cuatro semanas, según informó ayer jueves Médicos Sin Fronteras (MSF), que culpó de esas muertes al bloqueo del trabajo de las ONG en la zona.

Desde que Italia y Malta han prohibido atracar y abastecer en sus puertos a los barcos de las ONG los desesperados siguen lanzándose al mar, pero no hay nadie que les ayude. El Aquarius y Proactiva no estaban en el Mediterráneo central para salvarles. Y la cifra, 629 muertos, es la mitad de todo lo que llevamos de año. Así de importante es su labor y así de vergonzoso es la actitud de una Unión Europea que sigue mirando hacia otro lado y dando poder y dinero a los guardacostas libios que han interceptado a unas 10.000 personas que son llevadas a centros de dentención donde son torturadas, explotadas y violadas sistemáticamente.

Estamos dejando que se ahoguen hombres mujeres y niños de forma deliberada. Sabemos que está pasando y no sólo no hacemos nada por impedirlo sino que las ONG no pueden realizar su trabajo o se ven obligadas, como el Aquarius o Proactiva, a viajar durante días hasta España. El resultado: 629 muertos. La cifra es tan monstruosa, tan escandalosa, como nuestra pasividad. Y ni siquiera abre las portadas, ni los telediarios. Ni siquiera es noticia.

Médicos sin Fronteras ha afirmado, con toda la razón del mundo “que los gobiernos europeos están dispuestos a impedir a cualquier precio que las personas lleguen a la UE aunque son plenamente conscientes de los niveles alarmantes de violencia y de explotación que sufren los refugiados, los demandantes de asilo y los migrantes en Libia”.

No hace falta que miremos hacia Italia para encontrar ‘a los malos’ y limpiarnos la conciencia. El Tribunal Supremo condenó el miércoles al Estado español por el incumplimiento de las cuotas que tenía asignadas por el Consejo Europeo sobre la tramitación de solicitudes de asilo. En el 2015 se estableció que España debía acoger a 19.449 personas. ¿Saben cuántas han sido finalmente después de que expirara el plazo hace seis meses? 2.500. Sólo 2.500.

Los desesperados seguirán arriesgando sus vidas, porque no tienen otro remedio ni salida, pero Europa cada vez se lo pone más difícil. Vamos de mal en peor y ahora ya ni siquiera se permite que les rescaten. “Cuatro días y 300 muertos”, decía Òscar Camps. Y sabía de lo que hablaba. Desgraciadamente, ni Proactiva ni el Aquarius estaban en el mar para salvarles. Y ha sido el mar el que se ha tragado a 629 personas en las últimas cuatro semanas. Pero los culpables somos nosotros. Los responsables somos nosotros. Acostumbrarnos de esta manera pasota al horror nos convierte en cómplices. Y no sé a ustedes, pero a mí se me cae la cara de vergüenza.

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