Nuevo EGM: una mirada con perspectiva

Cuando valoramos el EGM, es decir las audiencias de las radios, lo hacemos analizando un montón de datos que recibimos de golpe tres veces al año. Además, tampoco de una forma matemáticamente bien dividida, ya que la primera oleada es en abril aproximadamente, la segunda ahora en junio y la tercera en diciembre.

Y encima cada medio lee los resultados como quiere y como mejor le convenga para salir victorioso. Puedes compararte con los datos inmediatamente anteriores, con la misma oleada de hace un año, puedes hacer la media en año natural o la media de la temporada radiofónica, es decir desde diciembre a junio. Luego, pones el titular victorioso en grande y la referencia que has usado para medir en letra pequeña y todos contentos.

Pero una vez hayan hecho esta lectura optimista y propagandística de cara a la galería, las direcciones de las diferentes radio deben hacer un análisis responsable de la situación y sobre todo fijarse en la tendencia de las últimas oleadas e incluso de los últimos años. Porque el EGM es una tendencia, no una ciencia exacta.

Si preguntas a la gente solo tres veces al año y extrapolas resultados es normal que haya anomalías puntuales pero que con perspectiva puedas prever la tendencia hacia arriba o hacia abajo.

Y si lo hacemos veremos cosas muy significativas. Me he ido a buscar como referencia los datos del EGM de 2014, hace cuatro años y por ejemplo:

La radio en total ha perdido más de dos millones de oyentes.

La SER ha perdido más de medio millón de oyentes.

La primera cadena musical sigue siendo Los40 pero con 400.000 oyentes menos.

Herrera mantiene 4 años después los mismos oyentes, alrededor de dos millones, antes en Onda Cero, ahora en Cope.

El matí de Catalunya Ràdio también se mantiene en los mismos oyentes, sobre 475.000; mientras El món a Rac1 ha ganado más de ciento veinte mil llegando a los 700.000.

En los deportes, El Larguero de la SER se ha dejado 300.000 oyentes y que se los han repartido entre la COPA y Onda Cero que han subido ese número de oyentes.

Y si vamos más atrás vemos que la SER ha obtenido el peor resultado desde 2011, y el tercero peor desde 2001. Y el Larguero los peores números ¡desde 1993! Mientras que la Cope y Onda Cero han obtenido los mejores datos desde… ¡José María García! La COPE en el 2000 y Onda Cero en el 2002.

En definitiva, que la tendencia a nivel estatal es que la SER sigue su bajada imparable y que su herencia se la están repartiendo entre Onda Cero, la COPE… y los que abandonan la radio. En Catalunya, en cambio, RAC1 y Catalunya Radio parecen vivir en un período de estabilidad manteniendo la distancia y subiendo y bajando a la par en las diferentes oleadas.

Pero la buena noticia para las radios es que, si bien es cierto que pierden oyentes directamente, los ganan a través de los podcasts. Así como en la televisión la gente se está adaptando a la televisión a la carta o a plataformas como Netflix en el mundo radiofónico pasa exactamente lo mismo. Una vía que deben creérsela mucho más los directivos de las radios, porque sin duda es una oportunidad de negocio, fácilmente monetizable y que tiene cada vez más adeptos en un universo todavía no muy explotado.

 

  • Comparteix