Y las urnas descabezaron al PP

Anoche, Ciutadans ganó en votos y en escaños. Sin embargo, el vencedor ha sido el bloque independentista. Más concretamente, el triunfador es el president Puigdemont. Y aunque en las crónicas políticas visuales uno debería recrearse con la imagen de los victoriosos, esta vez se me antoja mucho más atractivo (divertido) analizar la del gran perdedor del 21D: el PP.

Xavier García Albiol salió el primero a reconocer su derrota. Lo hizo con la misma ropa con la que había ido a votar por la mañana: una americana de pana con coderas, jeans y cuello libre de corbata. Además de querer ir de progre trasnochado, el postureo de su apariencia era más que evidente si uno se fijaba en la significante ausencia del lazo con la bandera de España y la senyera que, al final, sólo se colgó para los debates televisados (ni siquiera se lo puso para el de la SER). Lo cierto es que, para ser Albiol, el discurso de fracaso fue bastante deportivo. Hace ya unos días que el candidato del PPC se ha visto obligado a contener su discurso no verbal para rebajar la agresividad corporal empleada por Soraya Sáenz de Santamaría (S3) -aspavientos variados de bravuconearía y soberbia (barbilla levantada), odio (nariz arrugada y mirada de reojo) y autoritarismo (dedito: el índice como látigo)- en el mitin de Girona en el que la vicepresidenta del Gobierno se pavoneó de haber "descabezado" al independentismo y meter en la cárcel a sus líderes...

Pero a su alrededor, las caras de decepción y frustración de sus compañeros de partido hablaban por si solas. Si la de Alicia Sánchez Camacho era larga -sí, todavía más-, las ofrecidas por Andrea Levy (#yosoylaLevy) dan para ilustrar un libro de todas las expresiones faciales referidas a las emociones y pensamientos negativos. De morros y cruzada de brazos, a la secretaria de estudios del PP le salió una vez más la niña pequeña enfadona que los menos demócratas llevan dentro ("pues si no gano yo, no juego"). Su mirada estaba perdida (presencia física, pero no mental) y evitó mirar (apoyo moral) a Albiol en todo momento: girando la cabeza hacia un lado (no lo soporto) o bajándola (no quiero ni verte). La impotencia e impaciencia porque aquel martirio acabara lo revelaban sus suspiros (hastío) y las veces que se mordió el labio (cállate, porque como hable yo...).

El conseller Jordi Turull, en la lista de Junts per Catalunya, acertó al retratar la estampa: “Las urnas han descabezado al PP”.

(Continuará...)

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